Acción, fotografía de
Acción, fotografía de
Action photography
Hoy. desde luego. las velocidades mucho mayores de los obturadores modernos, unidos a objetivos más luminosos y a películas más sensibles, parecen cosa natural. Incluso la cámara más barata y sencilla trabaja más o menos a 1/60 seg, y las mejores operan con velocidades de obturación desde 11250 seg hasta 112.000 seg. Cuando se utilizan luces de flash electrónico, las velocidades llegan a ser increíbles! Pero la velocidad es relativa. Incluso en la fotografía de acción. la velocidad máxima que puede alcanzar el obturador no suele ser necesaria. El movimiento relativo es mucho más importante en la fotografía de acción directa (un coche en movimiento, un tren. una carrera...). Si nos situamos al lado de una autopista mirando los coches, podemos observar el siguiente fenómeno: Cuando los coches están a unos 100 m de distancia no dan una gran impresión de velocidad; simplemente se hacen más grandes. Pero a medida que se acercan, van aumentando de tamaño, rápidamente al principio, y luego mas despacio. Con la cámara en la mano. este fenómeno sólo significa que se necesita una velocidad de obturador mucho más rápida para "parar" la acción cuando el objeto cruza ante nosotros que cuando se está acercando o alejando. Volvamos de nuevo a la autopista. Apartémonos unos 30 m del carril de circulación más próximo, de modo que el ángulo de la visual hacia los coches que se acercan sea menos agudo. La velocidad se manifiesta un poco más a cierta distancia, pero, aunque parezca raro, no en el momento de pasar ante el observador.
Casi es posible, incluso, captar algunos detalles. No es necesario girar la cabeza tan violentamente
para seguir el movimiento. De modo que, para esta situación. puede requerirse algo más de velocidad de obturación para los coches que se aproximan y no tanto para los que cruzan ante nosotros.
Borroso o nítido
Hay dos escuelas diferentes, que sustentan distintos puntos de vista acerca del mejor modo de lograr la expresión de velocidad en una fotografía. Una exige la técnica de congelación y la otra la de difuminado. La mejor ilustración posible del concepto de congelación es la clásica fotografía de una bala a toda velocidad. Lograda con la luz de un flash electrónico, disparado automáticamente, la bala se ve en forma estática en el espacio. como si no fuese a ninguna parte y no amenazara a nadie. Está "parada" de tal modo, que no da mayor sensación de velocidad que el retrato de una fruta en una naturaleza muerta. La ilustración opuesta corresponde a una toma tan "movida", que no es mas que un borrón difuminado. Es velocidad, pero velocidad sin significado. Naturalmente. la respuesta fotográfica una fotografía que a la vez identifique al objeto y dé Sensación de velocidad) debe estar entre la total congelación y el puro borrón. Las tomas de acción no detenida, especialmente en color, interpretan el movimiento. Dan la "sensación" de la acción, pero poco o ninguna información.
Muestran con exactitud la delimitación de formas para aludir levemente al sujeto de la foto. Son interesantes y a veces efectivas, pero su misma originalidad impulsa a los fotógrafos a la búsqueda de respuestas mas reveladoras. Hay por lo menos dos de tales respuestas. Una es una toma oblicua o casi frontal de la acción, en la que haya la suficiente aportación de movimiento (polvo flotante. músculos en esfuerzo o pies levantados) como para convencer al espectador de que están sucediendo cosas. El sujeto de la fotografía puede estar realmente "parado", pero su circunstancia indicará velocidad y acción. La otra respuesta consiste en efectuar un barrido. siguiendo la acción de modo que la cámara, mientras gira. obtenga una buena imagen del sujeto, pero registre todo lo demás como un borrón de rayas horizontales. En realidad, una buena toma de barrido reproduce la propia experiencia óptica del coche que pasa: el ojo sigue al coche y se desentiende de lo demás.
Action photography
La velocidad ha sido siempre uno de los aspectos más apasionantes de la fotografía. Hace un siglo, la gente se maravillaba de que pudiera hacerse un retrato en cuestión de minutos o de segundos, pues todavía lo relacionaban con el tiempo empleado por los pintores y con las semanas y los meses que exigía la realización de un cuadro. Cuando se lograron disparos con velocidades de obturador de 1140 seg, se pudo decir que se había llegado verdaderamente a la era de la velocidad.
Hoy, desde luego, las velocidades mucho mayores de los obturadores modernos, unidos a objetivos más - luminosos y a películas más sensibles, parecen cosa natural. Incluso la cámara más barata y sencilla trabaja más o menos a 1/60 seg, y las mejores operan con velocidades de obturación desde 11250 seg hasta 112.000 seg. Cuando se utilizan luces de flash electrónico. las velocidades llegan a ser increíbles! Pero la velocidad es relativa. Incluso en la fotografía de acción. la velocidad máxima que puede alcanzar el obturador no suele ser necesaria. i El movimiento relativo es mucho más importante en la fotografía de acción directa (un coche en movimiento, un tren, una carrera...). Si nos situamos al lado de una autopista mirando los coches, podemos observar el siguiente fenómeno: Cuando los coches están a unos 100 m de distancia no dan una gran impresión de velocidad; simplemente se hacen más grandes. Pero a medida que se acercan, van aumentando de tamaño.
rápidamente al principio, y luego más despacio.
Hoy. desde luego. las velocidades mucho mayores de los obturadores modernos, unidos a objetivos más luminosos y a películas más sensibles, parecen cosa natural. Incluso la cámara más barata y sencilla trabaja más o menos a 1/60 seg, y las mejores operan con velocidades de obturación desde 11250 seg hasta 112.000 seg. Cuando se utilizan luces de flash electrónico, las velocidades llegan a ser increíbles! Pero la velocidad es relativa. Incluso en la fotografía de acción. la velocidad máxima que puede alcanzar el obturador no suele ser necesaria. El movimiento relativo es mucho más importante en la fotografía de acción directa (un coche en movimiento, un tren. una carrera...). Si nos situamos al lado de una autopista mirando los coches, podemos observar el siguiente fenómeno: Cuando los coches están a unos 100 m de distancia no dan una gran impresión de velocidad; simplemente se hacen más grandes. Pero a medida que se acercan, van aumentando de tamaño, rápidamente al principio, y luego mas despacio. Con la cámara en la mano. este fenómeno sólo significa que se necesita una velocidad de obturador mucho más rápida para "parar" la acción cuando el objeto cruza ante nosotros que cuando se está acercando o alejando. Volvamos de nuevo a la autopista. Apartémonos unos 30 m del carril de circulación más próximo, de modo que el ángulo de la visual hacia los coches que se acercan sea menos agudo. La velocidad se manifiesta un poco más a cierta distancia, pero, aunque parezca raro, no en el momento de pasar ante el observador.
Casi es posible, incluso, captar algunos detalles. No es necesario girar la cabeza tan violentamente
para seguir el movimiento. De modo que, para esta situación. puede requerirse algo más de velocidad de obturación para los coches que se aproximan y no tanto para los que cruzan ante nosotros.
Borroso o nítido
Hay dos escuelas diferentes, que sustentan distintos puntos de vista acerca del mejor modo de lograr la expresión de velocidad en una fotografía. Una exige la técnica de congelación y la otra la de difuminado. La mejor ilustración posible del concepto de congelación es la clásica fotografía de una bala a toda velocidad. Lograda con la luz de un flash electrónico, disparado automáticamente, la bala se ve en forma estática en el espacio. como si no fuese a ninguna parte y no amenazara a nadie. Está "parada" de tal modo, que no da mayor sensación de velocidad que el retrato de una fruta en una naturaleza muerta. La ilustración opuesta corresponde a una toma tan "movida", que no es mas que un borrón difuminado. Es velocidad, pero velocidad sin significado. Naturalmente. la respuesta fotográfica una fotografía que a la vez identifique al objeto y dé Sensación de velocidad) debe estar entre la total congelación y el puro borrón. Las tomas de acción no detenida, especialmente en color, interpretan el movimiento. Dan la "sensación" de la acción, pero poco o ninguna información.
Muestran con exactitud la delimitación de formas para aludir levemente al sujeto de la foto. Son interesantes y a veces efectivas, pero su misma originalidad impulsa a los fotógrafos a la búsqueda de respuestas mas reveladoras. Hay por lo menos dos de tales respuestas. Una es una toma oblicua o casi frontal de la acción, en la que haya la suficiente aportación de movimiento (polvo flotante. músculos en esfuerzo o pies levantados) como para convencer al espectador de que están sucediendo cosas. El sujeto de la fotografía puede estar realmente "parado", pero su circunstancia indicará velocidad y acción. La otra respuesta consiste en efectuar un barrido. siguiendo la acción de modo que la cámara, mientras gira. obtenga una buena imagen del sujeto, pero registre todo lo demás como un borrón de rayas horizontales. En realidad, una buena toma de barrido reproduce la propia experiencia óptica del coche que pasa: el ojo sigue al coche y se desentiende de lo demás.

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